martes, 8 de noviembre de 2016

Jornada “Las escuelas en el Bicentenario”

                                                 ESPACIO DE MEJORA INSTITUCIONAL

La jornada se llevó acabo el día 10 de noviembre en la Escuela Normal Superior N 10 "Juan Bautista Alberdi" desde el turno de la mañana hasta el turno vespertino.

Concurrí a esta jornada con intriga por saber que propuestas y charlas se generarían en ella. 
Me presente en el profesorado en el turno de la tarde. Cuando entre, me anote en una de las aulas donde se generaría un intercambio de experiencias entre docentes y alumnas.
Luego me acerque a mirar la presentación de expresión corporal a cargo de las profesoras Liliana García Cabana y Carola Yulita, que formaban parte de la misma, junto con alumnas del profesorado. En esta presentación se las podía observar realizando movimientos corporales en un escenario que armaron con cintas cruzadas, donde tenían que pasar entre ellas realizado variados movimientos acompañado con una música. Fue una apertura artística interesante y entretenida para ver, se observaba a las personas que concurrieron a la jornada, compenetradas en ella.
Luego de finalizada la presentación se dio paso a la segunda parte, que consistía en el intercambio que se realizaba en las aulas.
Me dirigí hacia el aula en la que me había anotado. El ambiente se encontraba en la oscuridad. Las ventanas tenían unas telas negras que tapaban la luz y también la iluminación  artificial era nula. Una de las docentes del profesorado, se encontraba haciendo de moderadora.
Primero se presentó una propuesta que realizó una docente de uno de los jardines del distrito 10, que consistía en sumergir a los niños en la literatura a través de dos personajes de cuentos, por un lado las brujas y por el otro los lobos. La docente contó en que consistía, con el uso del programa de power point, que mostraba imágenes de las actividades que desarrollo con sus alumnos.
Luego otras docentes de otro jardín presentaron una propuesta en donde se articularon  dos especialidades del jardín, que son educación física y música. Contaron cual era la idea y mostraron a través de fotos y videos, como se fue desarrollando la propuesta.
Posteriormente,  una de las estudiantes del normal, presento la secuencia de juego dramático que realizo en su taller 4.
Para cerrar el intercambio,  se generó un espacio de dialogo, en donde se realizaron preguntas a las participantes que expusieron.
En el turno vespertino, la jornada se abrió con una  conferencia llamada “El diálogo en el aula y en la escuela: un camino entre emociones y razones.” a cargo del Licenciado Gustavo Schujman.  
En esta conferencia el licenciado, planteo la idea de dejar pensar a los niños para que puedan decir algo. La única forma de pensar es dejar hablar y no que ellos repitan todo lo que los docentes imparten. Planteo la idea de que el pensamiento se construye mientras se habla y que hay que generar espacios para esta construcción, donde la posición del docente debe ser neutral activo, es decir que escuche y valore la palabra del niño, para que estos puedan pensar y no reproduzcan lo que el docente manifiesta, porque pensando se puede ver la realidad en su totalidad. La idea es lograr circular la palabra a través del dialogo, y es posible cuando se tiene interés por saber lo que le sucede al otro y así poder  construir algo juntos.
Finalizó la conferencia con estas palabras: “Fomentar el dialogo, pero saber que nuestras palabras tienen peso”. Luego contestó preguntas que le realizaban algunos de los presentes.
A continuación me dirigí hacia el aula 30, donde realizaría el taller de  "Etiquetas" a cargo de la profesora Liliana García Cabana.
El taller empezó con la presentación de la docente y del mismo, contándonos sobre las “etiquetas” que hay sobre nuestra profesión, que pueden ser negativas y positivas. El propósito del taller, es que nos vayamos despegando de algunas de esas etiquetas. Comenzamos realizando unos movimientos de relajación, para poder conectarnos con nuestro cuerpo,  acompañadas con una música que nos iba llevando. Liliana mientras,  nos iba dando consignas abiertas, planteándonos algunos movimientos que podíamos copiar o los que surgieran  mientras.
Íbamos realizando el trabajo en los diferentes niveles, como son el alto,  donde los movimientos que se ejecutan son con el eje horizontal y las extremidades superiores (brazos, manos, cabeza, hombros y torso), las piernas elevadas y dirigidas hacia cualquier dirección. En el nivel medio donde los movimientos que se ejecutan son con el eje horizontal, con las extremidades superiores e inferiores, al igual que el eje vertical, lado derecho e izquierdo. Intervienen todas las partes del cuerpo sin abarcar de manera dominante ninguno de los niveles alto o bajo. Y por último el nivel bajo donde los movimientos se ejecutan involucrando todas las partes del cuerpo sin rebasar el nivel medio, que es de la cadera hacia arriba.
Luego nos invitó a juntarnos con una compañera y continuar realizando distintos movimientos en los diferentes niveles, pero copiando a quien teníamos en frente como si fuéramos su espejo.
Fue una experiencia revitalizadora y divertida, donde pude compartir un lindo momento con una compañera que no conocía,  pero de esta forma estaba conectándome con ella.

Finalizamos el taller realizando una relajación y por último hicimos una reflexión sobre las “etiquetas” que teníamos nosotras y las que también ponemos. Se generó un dialogo muy enriquecedor y cerramos escribiendo en unas etiquetas estas ideas y luego las pegamos en un afiche que se encontraba afuera del aula.

Ciclo música en la redonda


El evento en el Teatro 25 de Mayo ubicado en el barrio de Villa Urquiza.
Concurrí a este recital porque una amiga, paseando por el barrio, me comentó en que en teatro de la Av. Triunvirato se estaba por realizar un concierto y como sabía que estaba realizando este trabajo, me informó y fue a partir de eso que decidí concurrir junto con ella; además de que es un espacio cultural al que no había visitado antes.
Llegue al lugar con muchas expectativas y dudas de cómo sería el lugar y como se desarrollaría el evento. Sabía porque busque que se trataba un concierto donde se iban a tocar y cantar canciones provenientes del Perú.
La sala a la cual concurrimos se la llama Sala Redonda y está ubicada en el primer piso del teatro, esta sala da a la calle y cuanta con tres ventanales de vidrio y el que está ubicado en el medio tiene un decorado en vitro que está iluminado por una luz.
El espacio era pequeño y estaba dispuesto por un escenario pequeño donde cabían pocas personas, y sillas colocadas en dos hileras.
En el escenario había dos micrófonos, una silla con una guitarra y un cajón de percusión y por ultimo un banco alto con un atril.


Me senté junto a mi amiga en la segundo fila y tenía una buena vista del escenario.
El show comenzó, se apagaron las luces de la sala y se encendieron una que apuntaban al escenario. Aparecieron los protagonistas del concierto, una cantante y compositora Sandra Peralta proveniente del Perú y un guitarrista, compositor y arreglador argentino Leandro Cacioni. Se sentaron cada uno en su lugar, Sandra sobre en el cajón y Leandro en la silla con la guitarra.
Y comenzaron a cantar la primera canción de su repertorio, sonaba muy lindo, Sandra cantaba y tocaba el cajón con mucho ritmo y Leandro la acompañaba con la guitarra. Finalizada la canción saludaron al público y se presentaron y comentaron que iban a tocar y cantar música de la costa del Perú.
Luego de la presentación continuaron con la segunda canción, todas parte del folklore peruano.
La tercera canción fue instrumental, donde además de utilizar los instrumento que tenían, usaron el cuerpo para producir sonidos, como dándose palmas en el pecho y con la boca abierta golpearse los cachetes y chasqueando los dedos.
En la cuarta canción nos comentan que se iba a sumar una flautista, ella tocaba la flauta traversa, se acerco al escenario y acompaño la canción. En la quinta canción seguía  la misma estructura musical, con la flauta traversa incluida.
Finalizada la canción se retiró la flautista y Sandra dedicó unas palabras de agradecimiento al público por la presencia y a los que habían ayudado en la realización del show y se despidieron con una última canción.
Terminada la canción, saludaron al público presente, y este último pedía una canción más y su pedido fue cumplido.
La cantante incitó al público que cantará acapella junto a ella, una canción conocida por la gente, y así resultó. La gente comenzó a cantar y ella acompañaba por momentos con su voz. A continuación comenzó a tocar la guitarra Leandro y Sandra el cajón de percusión y la flautista se sumo para este final. Saludaron nuevamente al público y se retiraron, así también el público.
Esta primera experiencia de extranjería me resulto interesante y la disfrute, iba con muchas expectativas de cómo sería. La música que interpretaron fue atrayente a mí, porque en las letras pude reconocer parte de la cultura de Perú. Lo único que puedo criticar es que fue corto el show, y me hubiera gustado que cantaran más canciones de su repertorio. Este show lo recomendaría, porque es una forma de ampliar el gusto por la música folklórica de otros países y porque la gente puede disfrutarlo.